Junio en la oficina y en casa

5.6.19
El mes de junio es el mes de los preparativos y de la pre-terapia de verano. Y nos tenemos que poner serios porque hay que hacer algunos cambios que nos van a beneficiar enormemente. 

Cada vez más ansiamos bienestar en todos los sentidos, y en cualquier lugar, a cualquier hora, en cualquier momento que lo necesitemos. 

Si somos sincer@s, la mayor parte del tiempo estamos desconectad@s de nosotros mismos. Hacemos 'marcha', como máquinas en nuestra rutina diaria, y -no siempre- pero la mayor parte de las veces, sólo despertamos cuando nos damos un verdadero golpe, sin quererlo, ni buscarlo, pero esto es así. 


Llega la ansiedad, ese estrés que antes parecías controlar pero que de repente se multiplica por mil, las prisas nos agobian, la casa se nos cae encima... ¿Has tenido alguna vez esa sensación?

A estas alturas creo que te sabes de memoria muchos consejos para sentirte mejor: herramientas y fórmulas infinitas, que si las pones en práctica o no, eso corre por cuenta propia ;)

A partir de hoy nos vamos a preparar para el verano, para disfrutar de nuestras vacaciones como nos merecemos. Quiero que llegues tranquil@ y que no te dé ese bajón que se está volviendo habitual año tras año, cuando bajas el ritmo. 

¿Te apuntas?


Cinco cosas que no debes hacer al llegar a casa

20.5.19
El titular de este post podría haber sido diferente: Cosas que debes hacer al llegar a casa. Aunque soy de las personas que creen que las 'malas costumbres' hay que cambiarlas por buenos hábitos, lo más importante es identificar cuáles son. 

Hay ciertos hábitos que vamos adquiriendo con los años: la fuerza de la costumbre de hacer las cosas de una determinada manera y no cambiarlas, la desgana a hacerlas mejor [que sin duda nos ayudaría en nuestro día a día] o dejar de prestar atención a pequeñas cosas que cobrarían mucho sentido en tu vida si las cambiaras. 

Dime cómo entras en casa, y te diré cómo se encuentra.
De todo esto quiero hablarte en el post de hoy. Con el paso de los años me he dado cuenta, a través de las consultorías y asesorías que realizo, que cuesta más hacer ver a la otra persona la importancia de mejorar nuestros pequeños 'malos hábitos' para empezar a sentir y ver los cambios que se dan con ellos. Pensamos que si hacemos grandes cosas ocurrirán grandes cambios... y no nos damos cuenta que lo pequeño puede ser el resultado de un cambio gigante. 

¡Así que vamos allá! Este post está hecho con la intención de llevarlo a la práctica todo lo que podamos, adquirirlo como un hábito diario y, sobre todo, realizarlo cuando tengamos épocas de mucha tensión o estrés. 



El estudio equilibrado de un PAS en seis pasos

30.4.19
Nuestro trabajo tiene que tener sentido, o lo que es lo mismo, el trabajo que realicemos tiene que tener un sentido en nuestra forma de ver la vida, de sentir, de amar... Porque de forma general, las personas altamente sensibles ponemos nuestros cinco sentidos, mejor dicho, nuestros seis sentidos, en todo aquello que hacemos. Para un PAS resulta algo complicado aparcar nuestras emociones, ese línea fina delicada que lo ve y lo siente todo. 

Si eres PAS, sabrás perfectamente que tu trabajo es una parte importante de tu vida -como cualquier otra persona, dirás- pero en nuestro caso tiene que estar perfectamente , alineada porque nos 'preocupa' y 'ocupa': con quién te vas a relacionar, quiénes serán tus compañeros/as de trabajo, cómo será tu área de trabajo.

Sabes perfectamente también qué lugares son cómodos para ti, dónde te sentirás más inspirado/a y qué necesites tener a tu alrededor. Algo personal, algo que te motive, orden [tu orden] y tranquilidad. 


Suena bonito esto último pero lo cierto es que el ritmo frenético de la sociedad, de la vida en general, nos empuja a hacerlo todo de forma inmediata, y nos exigimos hacerlo bien. Los pequeños detalles ya no son tan importantes, o al menos, creemos que ya no tenemos tiempo para ellos. Es así cómo nos vamos alejando de nuestro centro, creyendo que hay cosas más importantes que solucionar: lo de fuera, no lo de dentro. Pero lo cierto es que tanto lo externo, como lo interno necesita armonía. 

Si trabajas en una oficina, en este post quiero recomendarte una serie de consejos para que conviertas tu zona de trabajo tal y como merece tu sensibilidad. 


¿Te vienes?